martes, 28 de febrero de 2012


Bajo la mirada del espéculo, la delgada membrana que se contorneaba con cada impulso gravitatorio, lucía más frágil, como si pidiera no ser observada. No ser observada para no ser comparada. Sólo lo que es capaz de tener un homólogo puede ser adjetivado. Todo, todo es más cercano si nos pertenece, si nos toca, si nos dejamos tocar y si olvidamos comparar.
Y vuelve... espéculo, conducto oscuro, membrana... ahí, donde lo que verdaderamente importa es sólo la vibración y sus transformaciones mecánicas, líquidas, químicas, ahí dentro un cono brillante que no permite ver más. Como si anunciara que ese era el final, que después de él todo enceguece.


lunes, 13 de febrero de 2012


fuerza ajena que se apodera y no deja seguir, sin antes soltar un poco. sólo un poco.
fuguet dice que nunca se debe ser totalmente sincero. cierto.
y no hay nada puntual y por hoy jugaré con las reglas fuguetianas y es que todo en realidad siempre es aproximado. pero igual molesta.
no hay agua en casa
no hay a donde ir
no hay nada que decir